Noche…
Nostálgica de brillantes puntos titilantes y luna cortada como sandía.
Narcótica de recuerdos prolongados en un eterno e innecesario tiempo.
Necia de insomnios y pesadillas presurosas de incómodas palpitaciones.
Negra de espantos habituados a levitar en el vacío de la oscuridad.
Neurótica de miedos corpóreos y etéreos ante la ausencia de fulgor y color.
Nociva de acciones lunáticamente insensatas que con el alba prefieren ser ignoradas.
Noble de resguardos contenidos en dormidos abrazos…
aparentemente en la noche no existe la nimiedad




