Hace algunos meses estaba anunciando mi primer proyecto del 2017: un libro de viajes. Pero esta idea comenzó antes del hacer el blog. Sí, yo hice las cosas al revés. Resulta que al regresar de mi viaje de nueve meses por Sur América, una persona me preguntó: “¿y qué piensas hacer con todas las historias de viaje que traes en tu cabeza?”. Yo no pensaba hacer mucho más que contarlas a quien le interesara, pero me atoré con tantas emociones y como una catarsis, me puse a escribir – siempre me ha gustado escribir y lo hago desde muy chica, sólo que no me había percatado que tal vez algún día podría vivir haciéndolo-.

Ese libro se quedó en mi biblioteca y únicamente lo leímos mi mamá y yo, y así se quedará. Luego con algunas de esas historias comenzaría este blog y dos años después voy a publicar, ahora sí, mi primer libro.

Pero no ha sido tarea fácil, ¡por fin le encontré sentido a esa inadmisión en México! Si hubiera viajado, tal vez me hubiese embelesado con las playas de Oaxaca o con Guanajuato, y jamás me hubiera puesto a escribirlo; han sido noches, muuuchas noches leyendo y escribiendo. Pero lo más difícil son la cantidad de dudas que surgen: ¿a alguien le gustará lo que estoy contando?, ¿escribo sobre ese lugar?, ¿será que ya he contado esto?, ¿cómo lo organizo?, ¿cuántas veces habré repetido ésta palabra?… básicos problemas de inseguridad que surgen cuando hay un proyecto tan grande en camino.

Hace un año lo comencé y ya lo estoy terminando, si es que un libro se termina de escribir alguna vez, pues justo cuando creo que un capítulo está listo, lo leo unas semanas después y termino borrando párrafos y cambiando palabras. Siempre.

 Por lo menos ya hay algunas cosas seguras que les puedo contar:

¡Ya tiene prólogo!

Es la primera parte de un libro pero la última que se escribe, al menos yo lo hice así, porque es imposible describir el contenido cuando ni siquiera se ha escrito.

Entonces les cuento que así comienza: La vida es una constante transformación así como los viajes y la manera de hacerlos. Mentiría si dijera que fui la viajera innata que un día dejó atrás su vida rutinaria y se colgó una mochila para recorrer el mundo…  

¿De que trata?

Obviamente de viajes, ni para que decirlo. De viajes geográficos e interiores, una travesía desde la Patagonia hasta Ciudad de México.

¿Por qué comencé a viajar?, ¿cómo hice para escaparme de la supuesta estabilidad de mi vida?, ¿cómo vivo viajando si no soy millonaria?, ¿cuántas veces fracasé hasta que logré hacer autostop?, ¿a quién conocí?, ¿qué hice cuando me robaron?, ¿de quién y de qué me enamoré?, ¿qué conocí?, ¿que sentí en cada lugar?, ¿cómo el viaje me transformó? Esas preguntas y otras tantas voy respondiendo en cada página.

La verdad lo que quiero es inspirarlos, que apenas lo lean agarren la mochila y se vayan a cumplir sus sueños nómadas.

También tiene título

Más bien tiene un título tentativo, así que no les voy a decir cual es, pero haber logrado elegir uno que me gustara de unos cincuenta que escribí en mi libreta, fue para mí todo un logro.

¡Qué nervios!

Estoy muy nerviosa, en serio. Me encantó escribir tanto, leer tanto, crear, porque siempre tengo que estar haciendo algo o me desespero, pero ahora que este pequeño va a salir al aire, o al menos que está buscando la forma, me estoy comiendo las uñas y me la paso comiendo chocolates. Ansiedad total.

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¿Quieres saber cómo fue el proceso desde el inicio hasta el punto final? Te lo cuento en el siguiente post: Escribiendo un libro

Acerca de Natalia Méndez Sarmiento

Voy por el mundo con una mochila al hombro y una libreta recolectando historias, experiencias, sensaciones, conociendo personas, disfrutando paisajes y escribiendo para difundir mi pasión por los viajes.